Conseguir reducir los costes de energía, una mayor fiabilidad y mejorar la eficiencia en la producción de aire comprimido merece la pena. Para lograrlo será imprescindible trabajar en la planificación del sistema de aire comprimido. Los puntos siguientes constituyen un resumen de los criterios más importantes.

 

1. Calcular y determinar la demanda real de presión

La demanda real de presión se calcula sumando las presiones que exigen los consumidores más la diferencia provocada por las conexiones a la red, las tuberías, el tratamiento del aire comprimido y la diferencia de conmutación de los compresores. Por tanto, deberá calcularse partiendo de los consumidores hacia atrás hasta llegar los compresores. En el mejor de los casos, la diferencia entre los consumidores y la presión máxima del compresor no debe superar 1 bar. En casos aislados (por ejemplo, cuando se exija una calidad especialmente alta del aire comprimido), puede crecer algo, pero si la diferencia es mucho mayor será necesario revisar la planificación de la estación.

2. Importancia de las tuberías

La calidad del aire comprimido puede verse afectada si las tuberías no son las adecuadas. El material deberá adaptarse a las condiciones de producción (habrá de ser resistente a la corrosión, a los agentes químicos, etc.). Deben instalarse tuberías de una sección óptima, y montarlas de manera que las pérdidas de presión se reduzcan al mínimo posible. Los especialistas en sistemas de aire comprimido suelen ofrecer valiosas herramientas para calcular la sección óptima de las conducciones. Los empalmes entre tramos de tuberías deberán ser totalmente herméticos para evitar fugas, que supondrían altos costes. Los empalmes atornillados o hermetizados con cáñamo no son apropiados para sistemas de aire comprimido. Lo más recomendable es soldar las tuberías o conectarlas a presión (pressfittings), o en su defecto, pegarlas. Después de la instalación, deberán realizarse controles periódicos para verificar la ausencia de fugas.

3. Planificar también los depósitos de aire comprimido: elegir bien los depósitos y posicionarlos correctamente dentro del sistema
Los depósitos de aire comprimido son elementos muy importantes para el buen funcionamiento de un sistema de aire comprimido. Deben posicionarse acorde al modo de consumo de aire comprimido (continuo o discontinuo) y con el dimensionado adecuado. En los puntos de la red donde se dé un consumo especialmente elevado y discontinuo deberá instalarse siempre un depósito.
4. Diseñar un sistema de tratamiento del aire comprimido acorde a las necesidades reales

El secado del aire comprimido es la base irrenunciable para su tratamiento, ya que evita la corrosión, el deterioro de los consumidores y un empeoramiento de la calidad de los productos debido a la presencia de agua en el aire. Todos los pasos de tratamiento para conseguir una calidad mayor, como la filtración o la adsorción, deben desarrollarse acorde a la producción. Atención: planifique siempre un sistema de mantenimiento de la presión. Será imprescindible para impedir que el aire comprimido pase a demasiada velocidad a través de los componentes de tratamiento en el momento de arrancar los compresores, un exceso de velocidad que supondría la llegada de agua a la red de aire comprimido.

5. Elegir y combinar los compresores con inteligencia

Antes de proceder a una inversión para sustituir un sistema existente por otro nuevo, realice una auditoría de aire comprimido. Si lo que pretende es adquirir un sistema nuevo partiendo de cero, calcule una simulación basándose en sus consumos máximo y mínimo. Así podrá determinar el tamaño correcto de los compresores y sabrá si han de ser o no de velocidad variable. La aplicación será la que dicte el tipo de compresor que debe adquirir (libre de aceite o refrigerado por aceite). En ningún caso deben elegirse compresores demasiado grandes, ya que las máquinas que funcionan en carga parcial presentan puntos débiles y son difíciles de regular. Combine compresores de tamaños diferentes de manera que no queden huecos de regulación.

6. Los controladores maestros aportan más que una mejora de la eficiencia

Los controladores maestros modernos permiten utilizar los compresores acorde a la demanda, minimizando las pérdidas por regulación, pero también deben encargarse de vigilar, posibilitar un mantenimiento preventivo y registrar el consumo de aire comprimido y energía para garantizar una explotación acorde a la gestión industrial de la energía según EN/ISO 50001.

7. Elegir la sala correcta contribuye a conseguir una producción de aire comprimido de primera

Los compresores producen calor. Al preparar la sala donde se vayan a alojar las máquinas, deberá planificarse una ventilación óptima. También será importante contar con espacio suficiente para tareas de mantenimiento, así como instalar un sistema de regulación de temperatura para los meses fríos, de modo que los compresores funcionen siempre a la temperatura de servicio correcta.

8. La recuperación del calor reduce costes

Los compresores convierten el 100 % de la energía que consumen en calor. Por tanto, la recuperación del calor se convierte en mucho más que una mera opción, ya que estos sistemas permiten aprovechar el calor derivado para calefacción y para calentar agua para procesos, lo cual supone un ahorro de energía muy significativo.

9. Pensar en el medio ambiente

Al comprimir aire siempre se forma condensado, que además estará contaminado por las impurezas que contiene la atmósfera, de modo que será imprescindible evacuar indefectiblemente el condensado y someterlo a tratamiento.

10. Financiación y subvenciones estatales

En Alemania, algunas inversiones en técnica de compresores cuentan con ayudas de hasta el 30 % por parte del Estado, tanto para máquinas como para servicios. Las ayudas otorgadas por la Oficina Federal de Economía y Control de las Exportaciones (BAFA en sus siglas alemanas) pueden consultarse en sus directivas y pueden significar una reducción importante en las inversiones de las empresas. Para más información: www.bafa.de/bafa/de/energie/querschnittstechnologien/index.html

 

Si se combinan los compresores correctamente no habrá huecos de regulación.

 

Servicio Técnico es una parte clave de la compañía, siendo esta la encargada de brindar al cliente atención y respaldo las 24 horas, entregando soluciones prontas y a la medida buscando optimizar la productividad y el desarrollo de quienes han confiado en Kaeser Compresores.


Los controladores maestros, como el Sigma Air Manager, tienen todo bajo control. Gracias a su intervención, los compresores se conectan y desconectan según la demanda de aire comprimido real de cada momento, minimizando los costes de energía.


Un sistema de mantenimiento de la presión evita que llegue agua a la red de aire comprimido al arrancar los compresores.